jueves, 6 de diciembre de 2012

Tan elegantes, tan brillantes, tan poderosas.

Me impresiona ver la televisión con esta revolucionaria tecnología;  a los actores se les puede notar el maquillaje, las líneas de expresión, dependiendo las tomas se pueden ver hasta los poros de la piel;  ni hablar del sonido, estábamos viendo una película muy buena con mi familia de la época medieval,  escuchar el andar de los caballos sobre la nieve o el sonido de las espadas atravesando el aire para encontrar la espada del enemigo y luego ese sonido tan real,  tan agudo y chirriante al choque de ellas ...
Las espadas, a mi parecer tan elegantes, tan brillantes,  tan poderosas  y a la vez tan mortales.  Así son  también las palabras que salen de nuestra boca.
Sabías que La Palabra de Dios puede ser usada como una espada? Fíjate en este versículo:
Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.
Qué hermoso es cuando Dios usa La Palabra de esta manera, para penetrar en nuestra alma y descubrirnos.
Pero que peligroso es cuando nosotros la  usamos.  Con La Palabra podemos atravesar el alma de una persona,  podemos bendecir o podemos maldecir, podemos darle vida o podemos destruirla.
Recuerda que el portar un arma es un derecho, pero el derecho trae consigo una gran responsabilidad ... El no conocer La Palabra de Dios no te exime de ésta.

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