¿Te has dado cuenta de que cuando pedimos algo a Dios, en lugar de esperar por su respuesta, lo primero que hacemos es salir corriendo a buscar cómo conseguir lo que queremos? y luego pasa lo lógico, comenzamos a pedirle que nos ayude a salir del problema en que nos metimos por querer conseguir lo que le habíamos pedido .... Hasta este párrafo suena a enredado ... jajajaja, pero no es así .... Qué nos pasa! ¿Queremos ayudar a Dios?
Pareciera que de lo que ocurriera hace cientos de años no aprendimos nada!! ¿Por qué lo digo? Justo hoy leía la historia de Abraham y Sara ¿Los recuerdas? Ellos estaban casados cuando él recibió la promesa de Dios de que iba a tener descendencia, ella era estéril ... entonces decidieron "ayudar" a Dios, Sara le da a su esclava Agar para tener hijos a través de ella ... Agar sale en cinta y luego Sara recibe la promesa del Señor, Nace Isaac. Por supuesto empezaron las rivalidades y las contiendas, ¿Y todo por qué? Porque Sara, al igual que nosotros no supo esperar el tiempo de Dios.
A pesar de nuestras torpezas y de meternos donde no debemos, Dios en su misericordia nos da lo que pedimos ... igual que lo hizo con Sara.
Entonces ¿Por qué nos afanamos?, ¿Por qué queremos las cosas para ayer? Lo importante es buscar el reino de Dios y su justicia, y todo lo que necesites será añadido. No te angusties por lo que quieres y no tienes, más bien disfruta lo que tienes.