A los niños les pasa mucho y aunque no lo queramos reconocer a los adultos también ... cuando al servir un vaso de jugo volteamos la galonera sin calcular y suashhhh el vaso se llenó hasta derramarse de tal manera que se chorrea al repostero y de ahí al piso, y luego nos mojamos y de acuerdo quien esté a nuestro costado por supuesto también le caerá lo que hayamos derramado.
Así pienso que es el Amor de Dios cuando dice: De tal manera, inmenso, grande, puedo comparar una galonera de jugo vertido totalmente en un vaso de ocho onzas, ¿puedes imaginártelo?, se desparrama el Amor de Dios en nosotros de tal manera que ya no necesitamos que nadie más satisfaga esa necesidad, al contrario, en vez de limpiar el excedente como haríamos con el jugo derramado lo podemos compartir, lo podemos dar, ¿te imaginas el efecto, cuando las personas que estén cerca de nosotros recibiendo el excedente sepan dónde está la galonera, no irán solas por ella?
Dios es la Fuente de Amor, ve a ella cada día a recibirlo y luego no dejes que se seque el excedente, compártelo para que otros también se beneficien y enséñales como llegar a la Fuente.
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