Alguna vez te ha pasado que has dicho algo y después oops!! trágame tierra?
A mí me ha
pasado muchas veces, recuerdo una vez después de muchos años vi a una persona
no muy cercana a mí, se había ido a vivir a otro país,
tenía una pancita de unos ocho meses de embarazo. hola que
tal, has venido a tener tu peruanito? No, yo no estoy embarazada, esa es mi
barriga, así ha sido toda la vida. De
estas tengo muchas.
Ayer estuve en una clase de mujeres, la persona que estaba sentada a mi costado me
conoce mucho, conoce mi temperamento. Wow,
yo no quería ni mirar por el rabillo del ojo
cuando leímos este versículo: El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua. Otra versión
dice: Hablar demasiado conduce al pecado. Se prudente y mantén la boca cerrada.
Ya te puedes imaginar lo que sentí, yo miraba
fijamente mi libro a la vez que reconocía y le pedía perdón a Dios por ser tan
ligera al hablar, finalmente soy mujer y a las mujeres nos gusta hablar,
cierto? Pero ahora le pido a Dios como decía
la expositora del estudio: Saber decir
lo que debo decir en el momento oportuno.
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